Historias Fresenius: Diego Verdecchia
Mi historia en Fresenius Kabi cumplió 23 años hace unos pocos días.
Recuerdo aquel 03/03/2003 con mucha alegría, aunque también en medio de una situación personal complicada: estaba sin trabajo, era de otra provincia y tenía el fantasma de tener que volverme de la ciudad que había elegido para vivir y estudiar.
Sin embargo, fue un día que recuerdo con mucho cariño. También tuvo la sorpresa de reencontrarme con una compañera a quien conocía de nuestro paso por la facultad y con quien hasta hoy conservo una amistad.
Mi carrera como químico había comenzado en la industria de química fina en la Patagonia. Luego siguió en la industria alimenticia, en el sector del plástico y más tarde en el análisis de aguas y alimentos.
Fue en ese contexto que Fresenius Kabi confió en mí para adentrarme en el mundo de la industria farmacéutica.
Entre los muchos momentos vividos en estos años, todavía recuerdo el previo al viaje de Mario Carrara para la presentación de validación del primer lote de Kabiven ante la autoridad sanitaria y todo el trabajo que implicó para el equipo lograr ese objetivo.
Después vendrían muchos productos más y un crecimiento realmente vertiginoso.
Desde el primer momento sentí libertad de trabajo y la confianza de mis superiores para desarrollarme. Aunque mi lugar era el laboratorio de Control de Calidad, también tuve la oportunidad de participar en otros proyectos de Compounding, aportando desde mi experiencia previa. Eso siempre fue muy motivador.
A lo largo de estos años compartí el trabajo con pasantes, practicantes y colegas, y ese intercambio fue un gran enriquecimiento profesional y humano.
A pesar de las dificultades que pueden surgir en cualquier ámbito, tengo el orgullo de decir que siempre supimos superar diferencias y desafíos técnicos con profesionalismo y respeto.
Porque, en definitiva, nada de esto se logra solo.
Formar parte de un equipo es lo que permite crecer y ayudar a crecer a los demás, y esa fue siempre la manera en la que traté de conducirme dentro de la empresa.
Hoy miro a mi equipo de todos los días y puedo decir que tiene la madurez y la solidez para enfrentar nuevos desafíos.
También quiero agradecer a todas las personas con las que trabajé por todo lo que aprendí de ellas, esperando haber aportado algo también a su crecimiento.
Quiero destacar además que, en momentos personales difíciles, mis compañeros y la empresa estuvieron acompañando, y eso tiene un valor que trasciende lo laboral.
Muchas veces se corre el riesgo de olvidar nombres al agradecer, pero quiero mencionar especialmente a quienes compartí más tiempo en el día a día:
Mario Carrara, gracias por la confianza desde el primer día y por enseñarme que incluso en situaciones difíciles el humor puede ayudarnos a mejorar.
Patricia Centurión, gracias por tu versatilidad, tu paciencia y tu buen humor, incluso en el fragor de la batalla.
Leonardo Tabaka, gracias por tu sentido del humor y por tu atención al detalle en cada tema que te tocó abordar.
Claudia Derderian, gracias por tu compromiso y por la rigurosidad con la que siempre encarás el trabajo.
Patricia Segovia, gracias por haber transitado los momentos de gran crecimiento de Control de Calidad con calma y criterio.
Alejandra Altamira, gracias por demostrar cada día que siempre se puede ser más eficiente, por el simple orgullo de hacer cada vez mejor el trabajo.
Celina Colotto, gracias por tu templanza, confianza y respeto hacia el equipo.
Celina Gerardi, gracias por tu franqueza y por promover un ámbito de crecimiento saludable.
Finalmente, quiero agradecer a Fresenius Kabi por haber sido el lugar donde pude desarrollarme profesionalmente durante todos estos años y donde también encontré personas con las que compartí mucho más que trabajo.
Después de 23 años veo desafíos, aprendizajes, esfuerzos y muchos logros compartidos.
Y sé que nada de esto hubiera sido posible sin el compromiso y la calidad humana de quienes forman parte de esta historia.
Gracias, Diego, por compartir tu historia y por estos 23 años de compromiso y trabajo en equipo en Fresenius Kabi. Historias como la tuya reflejan el valor de las personas que construyen día a día nuestra compañía.